Mamoncillo

Los países del trópico se caracterizan, entre otras cosas, por su rica y diversa naturaleza. Las frutas son un ejemplo de eso. Es maravilloso cómo en diferentes lugares de un mismo país se cultivan y se dan alimentos tan diferentes. En Colombia, por ejemplo, debido a que existen múltiples zonas climáticas, hay frutas muy especiales. Las hay ácidas, dulces, agrias, amargas, jugosas, secas, suaves, duras y algunas simplemente indescriptibles.

El wayúum, yvapovõ, mamón, quenepa, mamoncillo, anoncillo, mojón, huaya, guaya, maco, cojoncillo, chupalotes, guaretones, mamalón, chupones, güevillos o limoncillo es un gran ejemplo de esa diversidad. Esta lista de palabras, algunas muy extrañas, son los nombres que se le dan en diferentes lugares de América a la misma fruta. Su Nombre Científico es Melicoccus bijugatus y pertenece a la familia Sapindaceae.

En Colombia, se le llama mamoncillo y es una fruta muy exótica que se caracteriza por su sabor, su textura y especialmente por su forma. En el diccionario de la RAE hay dos entradas para esta palabra; la primera, se refiere a un árbol y la segunda, al fruto de este árbol.

Los mamoncillos son especialmente una fuente de entretención para quienes lo consumen porque la fruta consta de una semilla del diámetro aproximadamente un centímetro y medio. Esta semilla está recubierta por una delgada capa de tela gelatinosa que es, en sí, lo que se consume. Es de un color mandarina pálido y su sabor es suave y dulce al principio, pero ácido cuando se llega a la pepa (semilla). Y finalmente tiene la cáscara o piel de color verde que no se consume.

Polet Orjuela

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